Escribamos en un papel la cantidad de dinero que deseamos y el tiempo que le destinaremos al logro efectivo de este propósito, ese es básicamente el misterioso secreto para ver materializada una fortuna.Habiendo advertido en el paso anterior sobre la simplicidad del secreto, cabe señalar que todos los millonarios conocidos han confesado que se hicieron ricos en el momento en que se fijaron una cantidad y un tiempo límite para conseguirla. La verdadera magia de este secreto radica en poder cuantificar lo que queremos.
Si no sabemos a dónde queremos ir, lo más seguro es que jamás consigamos llegar a ninguna parte.
Una gran mayoría de las personas no se dan cuenta, o por lo menos la gente que no triunfa, que la vida nos entrega exactamente aquello que le pedimos. Por eso lo primero que debemos hacer, es pedir exactamente lo que queremos. Si nuestra petición es confusa, lo que recibiremos a cambio también lo será. Si pedimos el mínimo, recibiremos el mínimo, y no debería sorprendernos si esto es lo que recibimos, finalmente, es lo que hemos pedido.
Toda petición que hagamos debe estar formulada de forma absolutamente precisa; en lo que a la riqueza se refiere, debemos establecer una cantidad y una fecha límite para conseguirla. Pero hasta los que tienen dinero en abundancia cometen el mismo error. No tenemos certeza de lo que exactamente queremos, de saber responder de con absoluta claridad una pregunta tan simple como esa. La vida quiere saber exactamente qué se espera de ella. Si nosotros no pedimos nada, tampoco conseguiremos nada.
El éxito al momento de alcanzar nuestras metas, es directamente proporcional al grado de compromiso que tengamos con los mismos. El escribir estos objetivos aumenta el grado de compromiso de lograrlos, lo cual nos conduce a mayores posibilidades de tener éxito. Es así de sencillo este mecanismo secreto.
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