Dentro de cada uno de nosotros hay un mundo el cual es exactamente como lo imaginamos, es sorprendentemente flexible, y su dimensión es tal cual nosotros mismos le asignamos. Normalmente desconocemos estos límites, pero en el corriente de las denominaciones es llamado como “autoestima”. Al incrementar la cifra que deseamos ganar en un año, hemos automáticamente incrementado también el tamaño de nuestro mundo interior.
“La mayor limitación del hombre no es otra que la impuesta por nosotros mismos, y en consecuencia el obstáculo más grande para su triunfo es mental.” Ampliando nuestros límites mentales, ampliaremos nuestras vidas, esta es una parte fundamental del secreto.
Una cifra escrita en un papel puede reflejar inmediatamente nuestra imagen, nuestras limitaciones mentales que corresponden exactamente con las que nos hemos encontrado en esta vida. No podremos hacernos ricos si no estamos plenamente convencidos de que podemos hacerlo.
Tenemos que comenzar fijándonos objetivos que sean atrevidos, pero a la vez razonables, de lo contrario resultará difícil creer en ellos, una de las claves para alcanzar una meta es que debe ser lo suficientemente ambiciosa y a la vez estar a nuestro alcance. Nunca olvidemos que el común de la gente es plenamente conservadora, tienen terror a que sus limitaciones mentales se rompan pues las han convertido en un hábito, están acostumbradas a llevar una existencia mediocre y no quieren más pues son convencidas de que así es la vida.
Mientras no nos acostumbremos a la idea de que nos convertiremos en millonarios, mientras no lo integremos totalmente en nuestras vidas, y por lo tanto en nuestros pensamientos más íntimos, ninguna otra cosa podrá ayudarnos a hacernos millonarios.
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